Guía H2Koi · Emergencias en el estanque
Un koi en el fondo por la mañana, sin una sola marca en el cuerpo. O dos boqueando en la superficie cuando ayer comían con ganas. En la mayoría de estos casos hay un número detrás, y ese número no se movió mientras mirabas: se movió de madrugada.
Antes de buscar culpables, quita presión al estanque. El orden importa, porque las dos primeras medidas no hacen daño en ningún escenario y compran tiempo en casi todos.
Tres errores que rematan a los peces en una emergencia: medicar sin saber qué pasa (muchos tratamientos, sobre todo los que llevan cobre o antibióticos, se llevan por delante parte de la colonia bacteriana del filtro y convierten un problema en dos), limpiar el filtro justo ahora, y rellenar con manguera sin anticloro. El cloro del agua de red mata biofiltro y branquias a la vez.
| Parámetro | Estanque de koi sano | Enciende la alarma |
|---|---|---|
| Oxígeno disuelto (mg/l) | 8-10 (7 es el suelo práctico) | por debajo de 6 |
| pH | 7,2-8,2 y estable | por debajo de 7, o una variación de más de 0,5 en el día |
| KH (dureza de carbonatos) | 6-10 °dKH | por debajo de 5 °dKH; por debajo de 3 °dKH es crítico |
| Amoniaco total | no detectable | cualquier lectura |
| Nitritos | no detectable | cualquier lectura |
| Temperatura | cambios de menos de 1 °C al día | salto de más de 2 °C en pocas horas |
Cuando un koi aparece muerto sin síntomas, esta es la lista corta, ordenada por lo que de verdad se ve más a menudo en estanques de jardín.
| # | Causa | Cuándo pasa | La señal medible |
|---|---|---|---|
| 1 | Falta de oxígeno de madrugada | Noches cálidas de julio y agosto, entre las 4 y las 7 | El oxígeno baja toda la noche y toca fondo justo antes de amanecer |
| 2 | Bajón de pH por KH agotado | Estanques muy filtrados con pocos cambios de agua, semanas después del último aporte | El KH cae despacio; el pH aguanta y luego se desploma de golpe |
| 3 | Pico de amoniaco o nitritos | 24-72 h después de limpiar el filtro, meter peces, medicar o sobrealimentar | Amoniaco o nitritos detectables donde antes había cero |
| 4 | Salto de temperatura | Rellenos con manguera, primeros calores, noches despejadas de otoño | Varios grados en pocas horas |
| 5 | Tormenta o lluvia fuerte | Verano, durante la tormenta y las horas siguientes | pH y oxígeno bajando a la vez |
Es la explicación de la mayoría de las muertes nocturnas sin síntomas, y la más fácil de pasar por alto porque a mediodía el estanque mide perfecto. De día las plantas y las algas producen oxígeno; de noche lo consumen, igual que los peces, las bacterias del filtro y toda la materia orgánica del fondo. El oxígeno va bajando desde el atardecer y toca su mínimo poco antes del amanecer.
Cuatro cosas empeoran ese mínimo, y suelen coincidir en la misma noche:
Los primeros que caen suelen ser los koi grandes: más masa, más demanda, menos superficie branquial por kilo. Si el pez muerto es el mayor del estanque y no tiene ninguna lesión, el oxígeno nocturno es el primer sospechoso. Y si al amanecer los ves boqueando en la superficie o pegados a la cascada, ya no es sospecha.
El KH, la dureza de carbonatos, es la reserva que sujeta el pH del estanque. El filtro biológico la va consumiendo día tras día, y la lluvia la diluye. Mientras queda reserva no pasa nada: el pH se mantiene plano y todo parece bien. Cuando la reserva se acaba, el pH deja de estar sujeto y cae de un día para otro. Eso es un bajón de pH, y mata peces sanos en cuestión de horas.
Lo traicionero es que el pH es el último parámetro en enterarse. Puedes medir pH todos los sábados durante dos meses y ver siempre 7,8, mientras el KH baja de 8 a 5 y de 5 a 2 °dKH sin que nadie lo mire. El KH es el aviso; el pH es la consecuencia. Por debajo de 5 °dKH el estanque ya no sujeta el pH, y por debajo de 3 °dKH la situación es crítica: cualquier lluvia fuerte puede bastar.
Cómo funciona la reserva, cuánto conviene mantener y cómo subirla sin dar un susto al pH está explicado en detalle en la guía de dureza de carbonatos (KH) en el estanque.
El filtro biológico es una colonia viva y tiene inercia. Cuando algo la daña o la desborda, el amoniaco y los nitritos suben durante uno o dos días y luego vuelven a cero. Ese pico puede pasar entero sin que lo veas, y el pez que se muere el jueves lo hace por lo que ocurrió el martes.
Los disparadores son casi siempre los mismos: haber lavado el material filtrante con agua de red, haber parado la bomba unas horas (la colonia se asfixia sin flujo), un tratamiento contra parásitos, peces nuevos que suben la carga de golpe, sobrealimentación en los primeros calores, o restos de puesta pudriéndose en el fondo después del desove.
El amoniaco es más tóxico cuanto más alto está el pH y más caliente está el agua, así que la misma lectura no significa lo mismo en abril que en agosto. Con cualquier valor detectable de amoniaco o nitritos: airear, no dar de comer y hacer cambios parciales de agua con anticloro hasta que el filtro se recupere.
Un salto brusco de temperatura basta por sí solo. El koi es de sangre fría y su sistema inmunitario va detrás del termómetro: un descenso rápido lo deja expuesto durante días. La causa más habitual, y la más evitable, es rellenar el estanque con manguera en pleno agosto y meter varios grados de golpe.
La tormenta de verano es el caso peor porque junta varias cosas a la vez: la lluvia es blanda y ácida y diluye el KH, la presión atmosférica baja reduce el oxígeno disuelto, el agua fría que cae mezcla las capas y remueve el fondo, y ese lodo removido consume oxígeno mientras se descompone. Un estanque con el KH justo puede pasar de estable a crítico en una tarde. Si ha caído una buena tormenta, mide pH y KH al día siguiente aunque los peces se vean bien.
Hay muertes súbitas que no tienen nada que ver con los parámetros. Infecciones bacterianas como Aeromonas, parásitos branquiales que ahogan al pez sin marca externa, agotamiento tras el desove (sobre todo en hembras muy perseguidas, y en machos que se golpean contra bordes y piedras), una garza que ha pinchado a un pez y se ha ido, un gato, o un salto contra el borde del estanque. En estos casos el agua puede estar impecable, y lo está.
Si hay úlceras, zonas rojas, hongos algodonosos, aletas comidas, un pez que se rasca o que se queda aparte respirando fuerte con el resto normal, la respuesta no está en el agua. Está en un veterinario con experiencia en peces ornamentales.
Qué hace H2Koi y qué no. H2Koi mide el agua de forma continua y avisa pronto cuando algo se está moviendo: oxígeno, temperatura, pH y un valor de KH derivado por cálculo, en escala de 0 a 20 °dKH, que no es una titulación. No informa de GH. Es un aviso temprano con sensores de grado industrial, y no impide que nada ocurra: te da horas de margen para actuar. Y no detecta enfermedades, parásitos, depredadores ni lesiones. Ninguna de esas cosas se ve en un número.
Un kit de gotas es exacto en el momento en que lo usas. El problema no es la exactitud: es la hora. Casi todos medimos el sábado por la mañana o el domingo después de comer, es decir, en el mejor momento del día del estanque. El oxígeno está en su máximo diario, el pH también, y el pico de nitritos del martes ya se ha ido.
Un ejemplo corriente: sábado a mediodía, oxígeno alto y pH 7,9. Nada que reportar. Ese mismo estanque, el martes a las cinco de la mañana, con dos koi nuevos, treinta y un grados por el día y una noche cerrada, está en su mínimo anual de oxígeno. Nadie mide a las cinco de la mañana. Ahí es donde caben las muertes que luego no tienen explicación.
Las causas de agua tienen dos propiedades que las otras no tienen: se pueden medir y se pueden seguir de forma continua. Y ocurren, casi todas, cuando no hay nadie mirando. Ese es exactamente el hueco que cubre una medida continua: no sustituye al ojo del aficionado, avisa a las cuatro de la mañana de que algo va en la dirección equivocada.
Cuando el problema de fondo es de dilución (nitratos altos, KH que se agota, agua envejecida), la respuesta estable es el cambio de agua regular. También construimos sistemas de cambio de agua automatizados a medida para estanques de koi; nunca hemos encontrado otro sistema que lo haga.
Con el pez entero y sin lesiones, lo primero es oxígeno nocturno, sobre todo si era el koi más grande y ocurrió en verano. Después, un bajón de pH por KH agotado y un pico de amoniaco o nitritos si en los últimos tres días tocaste el filtro, metiste peces, medicaste o diste de comer de más. Mide hoy mismo oxígeno, amoniaco, nitritos, pH y KH, y apunta la hora de la medida.
Porque el oxígeno del estanque sigue un ciclo de 24 horas. De día las plantas y las algas producen oxígeno; de noche lo consumen, igual que los peces, el filtro y la materia orgánica del fondo. El mínimo se alcanza justo antes de amanecer. Un estanque que a mediodía mide de sobra puede quedarse corto a las cinco de la mañana, y esa es la hora a la que nadie está mirando.
Casi siempre significa que el pez no consigue oxígeno, pero no siempre es porque falte en el agua. Puede faltar de verdad, o el pez puede tener las branquias dañadas por nitritos, por amoniaco o por parásitos branquiales y no poder aprovecharlo. Airea de inmediato en los dos casos y mide después: es la única acción que no puede empeorar nada.
Un margen cómodo está entre 6 y 10 °dKH. Por debajo de 5 °dKH el pH ya no tiene freno y por debajo de 3 °dKH la situación es crítica: una lluvia fuerte puede provocar un bajón de pH. El KH se consume solo, así que hay que medirlo periódicamente y no solo el pH. Está desarrollado en la guía de dureza de carbonatos (KH).
Sí, y por varias vías a la vez. La lluvia diluye el KH y baja el pH, la presión atmosférica baja reduce el oxígeno disuelto, y el agua fría que cae mezcla el estanque y remueve el lodo del fondo, que sigue consumiendo oxígeno mientras se descompone. Si el KH ya estaba justo, una sola tormenta puede bastar. Mide pH y KH al día siguiente aunque los peces se vean bien.
Ocurre con más frecuencia de la que se cree. Las hembras acaban agotadas de tanta persecución y los machos se golpean contra bordes, piedras y plantas. Además, los huevos que no se retiran se pudren y cargan el filtro, lo que suele provocar un pico de amoniaco o nitritos dos o tres días más tarde. Es un caso en el que la causa mecánica y la de agua se solapan: airea, no des de comer y mide.
Cambios parciales, del orden del 20 al 30 %, repetidos si hace falta, siempre con anticloro y con el agua a temperatura parecida a la del estanque. Un vaciado grande de golpe añade un choque térmico y químico a un pez que ya está estresado. Mientras tanto: airear al máximo, no alimentar y no tocar el filtro hasta que las lecturas vuelvan a cero.
H2Koi vigila el agua de forma continua y avisa cuando algo se mueve, incluidas las horas en las que nadie está delante del estanque. Es un aviso temprano continuo con sensores de grado industrial, no un sustituto de tu criterio ni de un veterinario.
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