Parámetros del estanque
Son la pareja que mata deprisa. Y una lectura de amoníaco, por sí sola, no se puede interpretar: el mismo 0,5 mg/L es prácticamente inocuo a pH 7 y 15 °C, y suficiente para dañar branquias a pH 8,5 y 28 °C. Entender por qué es lo más útil que puedes sacar de esta página.
Los koi excretan amoníaco de forma continua, sobre todo por las branquias, no solo con las heces. Cuanto más comen y más caliente está el agua, más producen. A eso se suma todo lo que se descompone en el fondo: pienso que no se comieron, hojas, materia orgánica.
El filtro biológico no es un colador. Es un soporte donde vive una colonia de bacterias nitrificantes que hace el trabajo en dos pasos: unas convierten el amoníaco en nitrito, y otras convierten el nitrito en nitrato. Los dos pasos intermedios son tóxicos. El sistema solo es seguro cuando la cadena entera funciona a la misma velocidad a la que los peces ensucian.
Ese proceso consume alcalinidad. Un estanque con poca reserva tampón gasta KH mientras nitrifica y acaba abriendo la puerta a un bajón de pH; si tu KH es bajo, conviene leer antes la guía de dureza de carbonatos, porque los dos problemas viajan juntos con más frecuencia de la que parece.
Cuando el test de gotas te da «amoníaco», te está dando amoníaco total, es decir, la suma de dos formas que conviven en equilibrio en el agua:
El reparto entre los dos no es fijo. Depende del pH y de la temperatura, y se mueve mucho. Esta tabla es el porcentaje del amoníaco total que está en forma libre (NH₃):
| pH | 15 °C | 20 °C | 25 °C | 28 °C |
|---|---|---|---|---|
| 7,0 | 0,3 % | 0,4 % | 0,6 % | 0,7 % |
| 7,5 | 0,9 % | 1,2 % | 1,8 % | 2,2 % |
| 8,0 | 2,7 % | 3,8 % | 5,4 % | 6,6 % |
| 8,5 | 8,0 % | 11,2 % | 15,3 % | 18,2 % |
De la esquina de arriba a la izquierda a la de abajo a la derecha hay más de sesenta veces de diferencia. Con la misma lectura en la mano.
Un ejemplo con números reales. Supongamos 0,50 mg/L de amoníaco total:
Como referencia de trabajo: por encima de unos 0,02 mg/L de NH₃ mantenidos hay daño crónico, y a partir de 0,05 mg/L el riesgo es serio. Por eso un vecino puede decirte con toda su buena fe que «con 0,5 no pasa nada» y estar equivocado en tu estanque.
La trampa clásica: un estanque con el pH bajo y amoníaco acumulado parece tranquilo porque casi todo está en forma de amonio. Si en ese momento corriges el pH de golpe, o haces un cambio de agua grande con agua de red más dura, el equilibrio se desplaza y una parte del amonio se convierte en amoníaco libre en cuestión de minutos. La corrección del pH tiene que ser lenta y, si hay amoníaco medible, primero se baja el amoníaco.
El nitrito compite con el oxígeno por unirse a la hemoglobina. Cuando gana el nitrito, la sangre pierde su capacidad de transportar oxígeno y adquiere un tono pardo: es lo que se conoce como «sangre marrón». El pez está en un agua bien oxigenada y aun así se asfixia. Verás koi boqueando en la superficie o pegados al retorno, apáticos, sin comer, a veces rascándose.
Ojo con las unidades del reactivo. Algunos test dan nitrito-nitrógeno (NO₂-N) y otros nitrito (NO₂⁻). Para pasar de NO₂-N a NO₂⁻ hay que multiplicar por 3,3, así que un 0,3 puede ser en realidad un 1,0. Lo mismo ocurre con los test que dan NH₃-N en vez de amoníaco total.
| NO₂⁻ (mg/L) | Lectura | Qué hacer |
|---|---|---|
| 0 | El filtro va al día | Nada. Es el estado normal de un estanque maduro |
| 0,1 – 0,25 | El filtro no llega | Dejar de alimentar, cambio parcial, medir a diario |
| 0,25 – 1,0 | Riesgo real | Sal a dosis protectora, aireación máxima, cambios diarios |
| > 1,0 | Emergencia | «Sangre marrón» probable; actuar hoy, no mañana |
Como el problema de fondo es de transporte de oxígeno, todo lo que suba el oxígeno disuelto ayuda: airear más, mover superficie, apagar la fuente de calor si la hay. El agua caliente disuelve menos oxígeno justo cuando el pez más lo necesita.
La medida protectora reconocida frente a la toxicidad del nitrito es el cloruro. El ion cloruro compite con el nitrito en la branquia y le bloquea la entrada. No cura el estanque ni elimina el nitrito: compra tiempo mientras el filtro vuelve a funcionar. Usa sal sin aditivos (NaCl puro, sin yodo ni antiaglomerantes).
| Concentración | Equivale a | Para 10 m³ (10.000 L) | Uso |
|---|---|---|---|
| 0,10 % | 1 g/L | 10 kg | Nivel protector habitual frente al nitrito |
| 0,15 % | 1,5 g/L | 15 kg | Algo más de margen, uso puntual |
| 0,30 % | 3 g/L | 30 kg | Protección alta y de corto plazo |
La sal no se evapora. Solo sale del estanque con los cambios de agua, así que se acumula. Calcula siempre sobre el volumen real medido, no sobre el que ponía el presupuesto de obra; disuélvela aparte y repártela en varias tandas; y lleva la cuenta de lo que ya has echado antes de volver a dosificar. A dosis altas la sal castiga a las plantas acuáticas y estresa a las propias bacterias del filtro, que es justo lo que estás intentando recuperar.
El nitrato es el final de la cadena y es órdenes de magnitud menos peligroso que los dos anteriores. No suele ser el que mata. Lo que hace es contar: si sube de forma sostenida entre cambio y cambio de agua, te está diciendo que entra más carga de la que sacas, casi siempre por exceso de pienso o exceso de peces para el volumen. Se baja con cambios parciales de agua, sin más misterio.
Un nitrato que sube despacio no es una urgencia. Es un aviso de que el sistema va justo y de que el día que falle algo, fallará con menos margen.
| Causa | Señal típica | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Estanque o filtro nuevo, aún sin ciclar | Amoníaco primero, nitrito una o dos semanas después | Semanas desde el arranque; carga de peces |
| Filtro lavado con agua del grifo | Pico a las 24–72 h de la limpieza | Con qué agua se enjuagó el material filtrante |
| Medicación o sal a dosis alta | Pico durante o justo después del tratamiento | Producto, dosis y volumen real usado |
| Sobrealimentación o subida de temperatura | Deriva lenta que empeora por la tarde | Ración diaria, restos en el fondo, pienso nuevo |
| Un pez muerto o materia en descomposición | Pico brusco sin causa aparente | Recuento de peces, fondos, esquinas, skimmer |
| Corte de luz o bomba parada | Pico a las pocas horas de restablecerse el flujo | Horas sin circulación; el filtro se asfixia sin agua |
| Meter muchos peces de golpe | Pico a los 3–10 días de la incorporación | Biomasa añadida frente a la que había |
La de la bomba parada es la más traicionera. Un apagón de ocho horas un martes de madrugada deja sin oxígeno al lecho bacteriano; buena parte de la colonia muere, y el pico llega cuando todo parece haber vuelto a la normalidad.
El error que más peces cuesta durante un pico es limpiar el filtro «para ayudar». El filtro es precisamente lo que está intentando resolver el problema; enjuagarlo, y sobre todo enjuagarlo con agua del grifo, elimina la colonia que te queda y convierte un susto en una mortandad. Si hay que limpiar algo, que sea el prefiltro mecánico, y con agua del propio estanque.
Casi todo el mundo mide bien. El problema no es la calidad del test, es cuándo se hace.
Un pico de amoníaco no espera al domingo por la mañana. Aparece cuando se para la bomba un martes de madrugada, cuando el sol de agosto sube el agua tres grados y el pH sube con él, o cuando algo se muere detrás de una roca un jueves. Entre dos análisis separados por una semana caben cuarenta y ocho horas de exposición continua, y el daño branquial es acumulativo: no depende del valor puntual que capte tu test, depende de cuántas horas ha estado el pez respirando eso.
Hay un segundo hueco, más sutil. El pH de un estanque con algas se mueve a lo largo del día, a veces medio punto o más entre el amanecer y la tarde. Con el mismo amoníaco total, el NH₃ de las seis de la tarde puede triplicar el de las ocho de la mañana. Si siempre mides a la misma hora, estás viendo siempre el mismo lado de la curva.
Y luego está lo prosaico: reactivos caducados, la lectura de color a ojo, y el hecho de que el test se hace casi siempre cuando ya sospechas algo, es decir, cuando ya ha pasado.
Lo que mide directamente: temperatura, pH, oxígeno disuelto (mg/L y % de saturación), conductividad, turbidez, amonio (NH₄) y nitrato (NO₃), de forma continua. El ORP es un canal opcional. Un limpiador automático mantiene los sensores despejados.
Lo que calcula a partir de esas medidas: NH₃ (a partir del amonio medido, el pH y la temperatura), nitrito, KH (0–20 °dKH), salinidad y TDS. El KH es un valor calculado, no una valoración por titulación. El GH no se reporta en absoluto.
Lo que no es: no detecta enfermedades ni parásitos, y no impide nada por sí mismo. Es aviso temprano continuo, con sensores de grado industrial. La utilidad real está en el «esto lleva subiendo desde anoche».
También construimos sistemas de cambio de agua automáticos a medida. No hemos encontrado ningún otro sistema que lo haga, y nuestros clientes tampoco.
No hay una cifra única, y ese es el punto. Lo que daña es el amoníaco libre (NH₃), y por encima de unos 0,02 mg/L sostenidos ya hay daño branquial. Para saber cuánto NH₃ tienes necesitas tu amoníaco total, el pH y la temperatura: 0,5 mg/L totales son 0,0015 mg/L de NH₃ a pH 7 y 15 °C, y 0,091 mg/L a pH 8,5 y 28 °C. El objetivo práctico es siempre cero de amoníaco total.
No, ni de lejos. Con agua a 15 °C y pH 7 es una lectura que vigilarías sin alarmarte. Con agua a 28 °C y pH 8,5 es una urgencia. Entre esos dos escenarios hay más de sesenta veces de diferencia en amoníaco libre partiendo del mismo número. En verano, además, el pH sube por la tarde con la actividad de las algas, así que la misma agua es más tóxica a las seis de la tarde que al amanecer.
Porque la colonia bacteriana se puede perder en horas. Las causas habituales son un lavado del filtro con agua del grifo, una medicación o una dosis de sal que ha castigado el biofiltro, un corte de luz que dejó el lecho sin flujo, o un aumento brusco de carga: más pienso al subir la temperatura, o peces nuevos añadidos de golpe. Un estanque maduro no es un estanque inmune, es un estanque con margen.
El rango protector habitual va de 0,10 % a 0,30 % (1 a 3 g/L). Con nitrito medible pero moderado, 0,15 % suele ser suficiente. Calcula siempre sobre el volumen real del estanque, usa sal sin aditivos, disuélvela antes de añadirla y repártela en varias tandas a lo largo del día. Recuerda que solo sale con los cambios de agua, así que descuenta lo que ya hubiera dentro.
No. El cloro y las cloraminas del agua de red matan las bacterias nitrificantes, que es exactamente lo que hace el filtro. Es una de las causas más frecuentes de pico de amoníaco «sin explicación» a las 24–72 horas de una limpieza bienintencionada. Enjuaga el material filtrante siempre con agua del propio estanque, y solo lo justo para quitar el exceso de lodo.
Entre cuatro y ocho semanas en condiciones normales, y bastante más si el agua está fría, porque las bacterias trabajan mal por debajo de 12–15 °C. La secuencia es reconocible: primero sube el amoníaco, luego baja mientras sube el nitrito, y por último el nitrito cae y aparece el nitrato. Hasta que el nitrito no lleve varios días en cero, la carga de peces debe ser mínima y la alimentación muy contenida.
Ayudan a repoblar, pero no son un botón de emergencia. Tardan días en establecerse y no van a bajar una lectura alta esta tarde. Lo que baja el amoníaco hoy son los cambios parciales de agua y dejar de alimentar. Un atajo mucho más eficaz que cualquier bote es tomar prestado un puñado de material filtrante maduro del estanque de otro aficionado de confianza, siempre que su estanque esté sano.
H2Koi vigila el agua de forma continua, con sensores de grado industrial, y te avisa cuando algo se mueve, para que puedas actuar antes de que la exposición se acumule.
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