Guía H2Koi · Puesta en marcha
Es la forma clásica de perder peces en un estanque recién estrenado, y es completamente evitable. El agua sale limpia, la bomba suena bien, los koi comen con ganas, y a las dos o tres semanas aparecen apáticos en el fondo o boqueando en superficie. Casi nunca hay una enfermedad detrás. Lo que ocurre es que el filtro biológico todavía no existe.
Un filtro de estanque tiene dos trabajos. El mecánico (retener sólidos) funciona desde el primer minuto. El biológico no: depende de dos poblaciones de bacterias nitrificantes que colonizan el material filtrante y que hay que dejar crecer.
La secuencia es siempre la misma. Los koi excretan amoníaco por las branquias, sobre todo cuando comen. El primer grupo de bacterias lo oxida a nitrito. El segundo grupo oxida el nitrito a nitrato, que es mucho menos problemático y se controla con cambios de agua. El detalle que cuesta caro es que el segundo grupo no puede empezar a crecer hasta que el primero le está produciendo nitrito. Por eso los dos problemas no llegan a la vez, sino uno detrás de otro, y por eso un estanque que «ya iba bien» puede empeorar de golpe en la cuarta semana.
Amoníaco y nitrito hacen daño de formas distintas y a concentraciones bajas. Si quieres el detalle de por qué, y de por qué el pH y la temperatura cambian tanto la toxicidad del amoníaco, está desarrollado en amoníaco y nitrito en el estanque.
Las semanas de la tabla son orientativas. Lo que manda es la curva que midas tú, no el calendario.
| Semana | Qué domina el agua | Señales típicas en los peces | Prioridad |
|---|---|---|---|
| 0-1 | Todavía sin lecturas relevantes | Peces recién introducidos, comen poco | Alimentar muy poco y empezar a medir a diario |
| 1-3 | Pico de amoníaco | Apatía, aletas cerradas, branquias irritadas, boqueo | Cambios parciales de agua declorada, cortar el pienso |
| 3-6 | Pico de nitrito, con el amoníaco ya bajando | Peces parados, branquias de color apagado o pardo | Sal a nivel de apoyo y cambios parciales, oxigenación al máximo |
| 5-8 | Amoníaco y nitrito en cero, nitrato subiendo | Peces activos, con apetito estable | Empezar a subir población y ración muy despacio |
Cero significa cero. Durante el ciclado, cualquier lectura de amoníaco o de nitrito por encima de cero es motivo para actuar el mismo día, no para esperar al fin de semana. Los daños branquiales de un pico moderado y sostenido no se ven bien desde el borde del estanque y arrastran problemas durante meses. Ante la duda, cambio parcial de agua y ayuno.
Las bacterias nitrificantes son organismos de agua templada. En verano un estanque cicla en el extremo corto del rango; en octubre, con el agua bajando cada semana, el mismo estanque puede tardar el doble o más. Un arranque de invierno en la mitad norte peninsular es sencillamente un mal plan: se puede hacer, pero hay que asumir que el filtro estará medio dormido durante meses y que la carga de peces tiene que ser mínima.
| Temperatura del agua | Ritmo de las bacterias | Qué esperar del ciclado |
|---|---|---|
| menos de 10 °C | Casi detenido | Muy por encima de las 8 semanas; mejor no introducir peces |
| 10-15 °C | Lento | En el extremo largo del rango, con picos alargados y suaves |
| 15-20 °C | Bueno | Dentro de las 4-8 semanas habituales |
| 20-28 °C | Rápido | Extremo corto, pero los picos son más altos y más bruscos |
Ojo con la lectura fácil de esa última fila: el calor acelera el ciclado, pero también dispara el metabolismo de los peces, reduce el oxígeno disponible y aumenta la fracción tóxica del amoníaco. Un pico de agosto perdona menos que uno de mayo.
El protocolo no tiene misterio, y funciona si se respeta entero:
Un puñado de esponjas usadas, unos litros de material biológico o el agua de escurrir las esponjas de un filtro ya maduro traen consigo las dos poblaciones de bacterias ya formadas. No es lo mismo que un filtro maduro, pero recorta semanas de forma muy evidente y suaviza los picos en lugar de eliminarlos.
Si te lo presta otro aficionado, dos precauciones sensatas: que sea un estanque sano, sin problemas de parásitos ni tratamientos recientes, y que el material viaje mojado y llegue el mismo día. Unas horas secas o sin oxígeno y lo que trasplantas es bacteria muerta.
Los productos de bacterias embotelladas ayudan de forma desigual. Algunos aceleran el arranque de manera apreciable y otros no hacen nada perceptible. Merecen la pena como apoyo, pero no sustituyen ni al material maduro ni a los análisis diarios: la decisión sigue tomándola la medición, no la etiqueta.
La sal a nivel de apoyo es la red de seguridad clásica frente al nitrito. El nitrito entra por las branquias y bloquea el transporte de oxígeno en la sangre; el cloruro de la sal común compite con él en ese mismo punto de entrada y reduce mucho el daño mientras el segundo grupo de bacterias se pone al día. El rango habitual en el que se trabaja va de 1 a 3 g/L (0,1-0,3 %), calculado sobre el volumen real del estanque, no sobre el que dice el folleto de la obra. Añádela disuelta y repartida, y verifica con un salinómetro o con la conductividad en vez de fiarte del cálculo a ciegas.
La nitrificación consume alcalinidad. Un estanque ciclando gasta reserva tampón semana tras semana, y si el KH baja demasiado el pH deja de estar sujeto y puede irse de golpe: es el bajón de pH, y suele rematar lo que ya había empezado el nitrito. Conviene vigilar la dureza de carbonatos durante todo el proceso y mantenerla entre 6 y 10 °dKH, sin bajar nunca de 5 °dKH, midiendo en lugar de suponer.
Y las bacterias nitrificantes consumen oxígeno para trabajar. Un filtro que está madurando compite con los peces justo cuando los peces, con las branquias irritadas, más lo necesitan. Airear de más durante el ciclado no tiene ningún inconveniente; ver el detalle en oxígeno disuelto en el estanque.
Esta es la parte que sorprende a los aficionados con años de estanque. El síndrome del estanque nuevo no es exclusivo de los estanques nuevos: es lo que ocurre cada vez que la población bacteriana se reduce de golpe. Un filtro maduro se puede destruir en una tarde, y entonces el estanque vuelve al punto de partida con la carga de peces de un estanque establecido, que es mucho peor que hacerlo con tres koi pequeños.
| Qué se hizo | Qué le pasa al filtro | Cómo evitarlo |
|---|---|---|
| Enjuagar las esponjas con la manguera | El cloro del agua de red mata la colonia adherida | Aclarar siempre en un cubo con agua del propio estanque |
| Limpiar el filtro «a fondo» | Se retira la biopelícula junto con la suciedad | Limpiar por partes y con semanas de diferencia, sin dejarlo impecable |
| Corte de luz o bomba parada | Sin caudal, la colonia se queda sin oxígeno y muere en horas | Si la parada pasa de una o dos horas, aclarar el material antes de rearrancar |
| Quince días fuera con el filtro apagado | Muerte completa de la colonia y retorno al pico de amoníaco | Dejarlo funcionando y encargar a alguien que lo compruebe |
| Tratamientos y medicamentos | Antibacterianos, formol o permanganato pueden diezmar la colonia | Tratar en cuarentena cuando se pueda y medir a diario tras el tratamiento |
Después de cualquiera de estas situaciones, trata el estanque como si fuera nuevo durante al menos dos semanas: análisis diarios de amoníaco y nitrito, ración muy reducida y cambios parciales al primer valor por encima de cero. La diferencia respecto a un arranque normal es que aquí ya tienes toda la población de peces dentro produciendo amoníaco desde el primer día.
Durante un ciclado, el estado del agua cambia en horas, no en semanas. Un pico de amoníaco puede formarse en una tarde después de una comida generosa; el nitrito puede pasar de indetectable a peligroso en un fin de semana; y la fracción realmente tóxica del amoníaco depende del pH y de la temperatura, que en un estanque suben ambos por la tarde. Es perfectamente posible medir el domingo por la mañana, obtener un cero limpio, y que el pico ocurra entero el martes.
Ese es el hueco: no es que el aficionado mida mal, es que mide en puntos aislados una curva que se mueve rápido. Y el mismo hueco explica por qué un corte de luz durante unas vacaciones se descubre normalmente cuando ya hay peces afectados.
Qué hace H2Koi en este tema, y qué no. La sonda mide de forma directa y continua temperatura, pH, oxígeno disuelto (en mg/L y en % de saturación), conductividad, turbidez, amonio (NH4) y nitrato (NO3); el ORP es un canal opcional. A partir de esas medidas calcula KH en un rango de 0 a 20 °dKH, NH3, nitrito, salinidad y TDS. El GH no se informa en absoluto. Un limpiador automático mantiene los sensores despejados.
Durante un ciclado eso sirve para lo que sirve: aviso temprano y continuo. Ves subir el amonio y caer el KH mientras están ocurriendo, no tres días después, y ves cuándo la curva se da la vuelta. Los canales medidos son sensores de grado industrial; el nitrito es un valor calculado a partir de ellos. H2Koi te dice cuándo mirar y con qué urgencia. Tampoco detecta enfermedades ni parásitos, no ahuyenta depredadores y no impide nada por sí mismo: avisa, y quien actúa eres tú.
Además del monitor construimos sistemas de cambio de agua automatizados a medida. No hemos encontrado otro sistema que lo haga, y nuestros clientes tampoco.
Lo habitual son de 4 a 8 semanas, con el pico de amoníaco en las primeras semanas y el de nitrito después. La temperatura lo cambia todo: en agua por debajo de 15 °C el proceso se alarga mucho, y por debajo de 10 °C prácticamente se detiene. Sembrar el filtro con material maduro es lo que más lo acorta.
No con la población definitiva. El agua recién llenada no tiene filtro biológico, así que todo el amoníaco que produzcan los peces se queda en el agua. Se arranca con muy pocos ejemplares y pequeños, alimentando poco, y se va subiendo la población a lo largo de meses, no de semanas. Y el llenado siempre con anticloro.
Ayudan de forma desigual. Algunas preparaciones aceleran el arranque de manera apreciable y otras apenas se notan. Como apoyo están bien; como sustituto de los análisis diarios, no. El material filtrante maduro de un estanque sano sigue siendo el atajo más fiable.
No. El cloro y las cloraminas del agua de red matan la colonia bacteriana que has tardado semanas en criar. Se aclaran siempre en un cubo con agua del propio estanque, y sin dejarlas como nuevas: la capa marrón que no se va es precisamente el filtro. Limpia por partes, no todo el mismo día.
Casi siempre porque la colonia bacteriana ha sufrido un golpe reciente: una limpieza demasiado a fondo, un aclarado con la manguera, un corte de luz que dejó el filtro parado unas horas, un tratamiento o un medicamento. El estanque vuelve al punto de partida, pero con toda la carga de peces dentro, así que hay que reaccionar antes que en un estanque nuevo.
El rango de apoyo habitual va de 1 a 3 g/L (0,1-0,3 %), calculado sobre el volumen real del estanque. Se añade disuelta y repartida a lo largo de varias horas, y conviene verificar el resultado con un salinómetro o por conductividad en lugar de fiarse solo del cálculo. Ten en cuenta que la sal no se evapora: solo baja con los cambios de agua.
Si puedes elegir, primavera. Con el agua subiendo de temperatura las bacterias colonizan mucho más rápido y llegas al verano con el filtro rodado. Un llenado de octubre implica ciclar en agua fría, con un proceso mucho más largo y con los peces entrando en invernada justo cuando el filtro aún no da la talla. Si no queda más remedio, arranca con carga mínima de peces y ración muy baja.
Un ciclado se gana con constancia: saber qué está haciendo el amonio, el pH, el KH y el oxígeno cada hora, y no cada domingo. H2Koi mide en continuo, con sensores de grado industrial, y avisa temprano: el problema se ve mientras se está formando, no cuando ya está hecho.
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